UNA ECOLOGÍA INTEGRAL

RSE 06 jul 2017
UNA ECOLOGÍA INTEGRAL

Siguiendo con el análisis de la Encíclica Laudato Si´ que venimos realizando desde este espacio de UISCUMARR, nos focalizaremos en el cuarto capítulo titulado “Una ecología integral”. En este capítulo de la encíclica, el Papa Francisco nos invita a que nos detengamos a pensar en los distintos aspectos de una ecología integral, que incorpore claramente las dimensiones humanas y sociales.

En la primera parte el Papa habla de la ecología ambiental, económica y social. Allí explica que cuando se habla de “medio ambiente”, se indica particularmente una relación, la que existe entre la naturaleza y la sociedad que la habita. Por ello, asegura que no hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino que por el contrario, hay una sola y más compleja que es la socio-ambiental. A su vez, afirma que el crecimiento económico tiende a producir un grado de automatismos que simplifica los procedimientos y reduce los costos.

Luego Francisco explica que en la actualidad el análisis de los problemas ambientales no puede ir separado de un análisis de los contextos humanos, familiares, laborales, urbanos, y de la relación de cada persona consigo misma. Aquí repite una frase ya escuchada en Bergoglio que afirma que: “el todo es superior a la parte”.

Luego el papa habla de la Ecología cultural ya que afirma que así como existe un patrimonio natural, hay otro patrimonio que es el histórico, artístico y cultural, que se encuentra de la misma forma amenazado. Francisco sostiene que hace falta incorporar la historia, la cultura y la arquitectura de un lugar, sin alterar su identidad original. En muchas ocasiones la visión consumista del ser humano, alentada por la economía globalizada, tiende a homogeneizar las culturas y a debilitar la inmensa variedad cultural, que implican un tesoro de la humanidad.

En referencia al tema cultural el Papa sostiene que las soluciones meramente técnicas corren el riesgo de atender a síntomas que no responden a las problemáticas más profundas. Para ello, es necesario incorporar la perspectiva de los derechos de los pueblos y las culturas, y así entender que el desarrollo de un grupo social supone un proceso histórico dentro de un contexto cultural. A su vez, la desaparición de una cultura puede ser tanto o más grave que la desaparición de una especie animal o una especie vegetal. Por ello sostiene que es indispensable prestar atención a las comunidades aborígenes con sus tradiciones culturales. Deben ser escuchados y convertirse en los principales interlocutores, sobre todo en proyectos que afecten a sus espacios. También Francisco hace un llamado de atención al decir que en diversas partes del mundo, los indígenas son objeto de presiones para que abandonen sus tierras para desarrollar proyectos extractivos o agropecuarios que no tienen en cuenta a la degradación de la naturaleza y de la cultura.

Si seguimos recorriendo este capítulo de la Laudato Si´ vemos que también habla de la Ecología de la vida cotidiana. Es decir que para que pueda hablarse de un auténtico desarrollo, habrá que asegurar que se produzca una mejora integral en la calidad de vida humana. En muchos casos se vive en una sensación de asfixia producida por la aglomeración en residencias y espacios con alta densidad poblacional. No basta buscar solo la belleza sino que también debe cuidarse la calidad de vida de las personas. Luego sostiene que la dignidad de la persona humana en referencia a la posesión de una vivienda y que al calidad de vida en las ciudades, tiene mucho que ver con el transporte, ya que esté último genera grandes sufrimientos para los habitantes.

Como vemos esta encíclica toca temas que son muy actuales. El hombre y la mujer del mundo posmoderno corren el riesgo permanente de volverse profundamente individualistas no reconociendo al otro. Desde UISCUMARR seguiremos analizando los dos últimos capítulos en próximas ediciones para poder tener un análisis completo de esta encíclica y el mensaje que quiere dejar el Papa Francisco para todas las personas de buena voluntad.

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Sobre el autor

Lic. Roberto Dabusti
Lic. Roberto Dabusti

Presidente del Departamento de Desarrollo Sustentable

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