LA RSE TAMBIÉN EMPIEZA POR UNO

RSE 01 oct 2013
LA RSE TAMBIÉN EMPIEZA POR UNO

Hace algunos meses hablamos en esta misma sección que la Responsabilidad Social Empresaria (RSE) empezaba por casa, haciendo referencia al trabajo que se puede hacer en esta materia pero  dentro de la empresa. Hoy queremos ir más allá haciendo foco en aquellas acciones que podemos realizar en nuestros propios hogares y empezando por cada uno de nosotros.

La responsabilidad social requiere que cada uno de nosotros se involucre y reconozca la función y el lugar que ocupamos en nuestros hogares, barrios y ciudades.

Cada uno de nosotros en primer término debe cumplir con lo que nos marca la ley. Esto conforma la base desde la que se construye la responsabilidad social individual. Es decir partimos del pago de los impuestos, del respeto de las leyes de tránsito y las normas básicas de convivencia.

Un ejemplo claro en el que podemos aplicar nuestra responsabilidad es a la hora de movernos por las rutas, la ciudad, el barrio o el pueblo en el que vivimos. Seguramente respetamos las normas de tránsito, pero necesitamos más para poder hacer de nuestra sociedad un lugar más agradable para convivir. Pensemos en aquellas cosas que nos molestan cuando circulamos por nuestra ciudad y tratemos de no repetir esas mismas cosas. Un claro ejemplo se da cuando estamos manejando y doblamos en una esquina. Pensemos que dejar pasar al peatón que cruza en la esquina en la que estamos girando no sólo es lo que nos marca la ley como obligación, sino que se respeta al otro como lo que es, una persona. Recordemos que ellos son tan personas como nosotros y sino pensemos que esas personas pueden ser nuestros hijos, nuestros padres o hermanos. Este tipo de racionamientos sirve mucho. Y sino desde una mirada más racional, pensemos que de nada sirve doblar rápidamente, si en la cuadra de la vuelta nos va a detener el semáforo de la próxima esquina. Por ello ¿para qué nos apuramos? Aceleramos, gastamos más combustible y  luego tenemos que frenar en ese semáforo. ¿Nos sirvió apurarnos?

Otro ejemplo de la responsabilidad personal es la que podemos ejercitar dentro e nuestras casas adquiriendo conductas de cuidado del medio ambiente, a través del ahorro de energía y de agua. Ejemplos claros de esto se da a la hora de lavar los platos, de lavarnos los dientes, de peinarnos, de afeitamos y dejamos que el agua corra sin ningún sentido. Este es un ejemplo simple que cuesta acostumbrarse pero que si uno se lo propone, se adquiere. Pensemos que en nuestro país, según estudios realizados, unos ocho millones de personas carecen de agua de red. A la vez, pensemos lo que cuesta el proceso de potabilizar el agua que consumimos y si tomamos conciencia de ello, estaremos aportando al medio ambiente.

Otros ejemplos claros de acciones que podemos mencionar para implementar en nuestras casas encontramos por ejemplo: lavar el auto con baldes en lugar de mangueras, lo mismo al limpiar el patio y el garaje. Al lavar los platos podés llegar a gastar hasta 120 litros de agua si la dejás correr.

Otras formas de ser responsables y de ahorro en el hogar podemos mencionar: la utilización de lámparas de bajo consumo, verificar que las aberturas de la casa cierran correctamente para evitar la entrada del frío o el calor del exterior. A su vez, se pueden instalar termostatos o temporizadores en las casas para controlar la calefacción y procurar mantener una temperatura adecuada. También informarnos a la hora de comprar electrodomésticos para adquirir aquellos que consumen menos y cuando utilices el horno pensá si no podés cocinar varios alimentos para aprovechar la energía utilizada.

A través de esta nota quisimos hacerles llegar algunas recomendaciones simples pero que pueden marcar una diferencia con el correr del tiempo. Sabemos que no es cosa fácil pero también somos conscientes que todo lo que podamos ayudar cada uno de nosotros no es energía perdida sino que por el contrario son aportes que ayudan.

Desde el área de desarrollo sustentable de UISCUMARR iremos acercándoles este tipo de artículos para que podamos contribuir a la toma de conciencia que nos ayudará a ser cada vez más responsables desde los diferentes ámbitos en los que nos toca actuar como ciudadanos.

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Un comentario

  1. Graciela Ruiz
    22 octubre, 2013 at 14:11

    Gracias por recordarnos estas acciones que lamentablemente muchos pasan por alto!!! Excelente artículo!!!