LA LEY DE EMPRENDEDORES ESPAÑOLA, UN ESPEJO DONDE INSPIRARSE

Economía 10 dic 2014
LA LEY DE EMPRENDEDORES ESPAÑOLA, UN ESPEJO DONDE INSPIRARSE

La ley de emprendedores española trata de un conjunto de medidas destinadas a promover y facilitar la creación de empresas, entre las que se encuentran nuevas modalidades de sociedades, incentivos fiscales, bonificaciones de cuotas de la Seguridad Social o reducciones de trámites administrativos para la empresas y donde las universidades se transforman en un vivero de empresas.

Resumimos esta ley en seis líneas de actuación y trece medidas específicas:

Impulso al proyecto emprendedor

- Tarifa plana de 75 euros para los nuevos emprendedores. Todos los ciudadanos que quieran poner en marcha su propio proyecto emprendedor como autónomos a partir de la entrada en vigor de la ley permitirá reducir en un 80% la cuota mínima de autónomos en los primeros seis meses de actividad, en un 50% en los siguientes seis, y en un 30% en los seis posteriores, con lo cual la cuota a pagar durante los seis primeros meses de actividad está en el entorno de los 75 euros, durante los seis siguiente en 146 euros, mientras que en el tramo final se situa en unos 170 euros.

- ‘Emprendedor de Responsabilidad Limitada’. Se crea la nueva figura del Emprendedor de Responsabilidad Limitada (ERL), que permitirá proteger el patrimonio personal del emprendedor ante las eventuales deudas que pudiera generar su actividad empresarial. La norma preservará la vivienda habitual del deudor en las posibles reclamaciones de acreedores por deudas generadas en la actividad empresarial o profesional, con la excepción de los casos de fraude o negligencia grave.

- Supresión del requisito de capital mínimo para crear una sociedad. La ley crea la nueva figura de la Sociedad Limitada de Formación Sucesiva que permitirá poner en marcha una sociedad sin necesidad de atender al requisito de aportar un capital mínimo de 3.000 euros. A cambio, se restringe la retribución anual que pueden percibir socios y administradores, y la posibilidad de repartir dividendos.

 

Incentivos fiscales

 - Deducción del 10% para las pymes que reinviertan sus beneficios. La nueva ley establece una nueva deducción del 10% en la cuota del impuesto de sociedades para los beneficios de las pequeñas y medianas empresas que, en lugar de repartirse entre los accionistas o los propietarios, se reinviertan en nuevos activos para impulsar el negocio.

- Criterio de IVA de caja. Se crea un régimen especial para autónomos y PyMEs, que permite evitar el ingreso del impuesto en Hacienda hasta el momento de cobro de la factura.

- Ayudas a la I+D para empresas con pocos beneficios o en pérdidas.

Hasta la sanción de esta ley sólo se podían beneficiar de la deducción por I+D a las empresas que presenten un determinado nivel de beneficios. Para evitar que esta circunstancia desincentive la actividad investigadora en empresas con márgenes más reducidos o que están en pérdidas, la ley les permitirá solicitar a la Hacienda Pública una compensación por las cantidades que les hubiera correspondido deducirse por sus inversiones en I+D. El único límite es que esa devolución no podrá superar los 3 millones de euros.

- Incentivos fiscales a financiadores de proyectos emprendedores. Los inversores particulares que respalden con financiación proyectos empresariales nuevos o de reciente creación (caso de los business angels) podrán deducirse un 20% de la cuantía aportada en la cuota estatal del IRPF y tendrán exención total sobre los beneficios que obtengan siempre que se materialicen en un plazo máximo de doce años y que se reinviertan en otra sociedad.

 

Mejora del entorno normativo

- Agilización de la creación de empresas. La ley fija un método rápido de constitución de sociedades mediante modelos simplificados y procesos telemáticos, eliminando trabas burocráticas pudiendo constituirla en un plazo de 48 hs.

- Garantía de una segunda oportunidad. Los emprendedores exitosos aseguran que el fracaso de los proyectos es una importante fuente de aprendizaje. Siguiendo esa filosofía, la ley agiliza la liquidación de los proyectos fallidos mediante acuerdos extrajudiciales con los acreedores y les ofrece mayor protección, previendo quitas de hasta el 25% y moratorias de hasta tres años.

 

Creación de una cultura del emprendimiento

- Creación de las ‘miniempresas’ o empresas de estudiantes. Se trata de una nueva y revolucionaria herramienta pedagógica que permitirá a los estudiantes universitarios desarrollar su propio proyecto empresarial bajo una serie de requisitos y limitaciones. Su periodo de vida coincidirá con la duración del curso universitario, podrá prorrogarse a dos años y podrán realizar transacciones económicas, emitir facturas y abrir cuentas bancarias.

 

Apoyo a la expansión de los proyectos

- Reducción de cargas administrativas. El Gobierno revisará el marco legal del emprendimiento todos los años para eliminar los obstáculos que se identifiquen a este tipo de actividad, se compromete a reducir una carga administrativa por cada nuevo trámite que se establezca y simplificará las obligaciones estadísticas, contables y mercantiles en los primeros años de actividad.

- Más facilidades para optar a contratos públicos. Se facilitará el contacto entre emprendedores para crear uniones de empresas que concurran a concursos públicos, se fija en 500.000 euros el umbral a partir del cual será necesaria la clasificación previa de competidores en las licitaciones (un sistema que desaloja a las pequeñas empresas) y se simplifican trámites para acceder a este tipo de concursos.

 

Visados y autorizaciones de residencia para inversores y emprendedores extranjeros

Se crea un procedimiento para la concesión de permisos de residencia, por razones de interés económico, a inversores que realicen una aportación económica significativa o destinada a proyectos empresariales considerados y acreditados como de interés general.

También a emprendedores que promuevan una actividad de carácter innovador con especial interés económico, que ayuden a la creación de empleo o cuando el perfil profesional del solicitante o el plan de negocio supongan un valor añadido para la economía española. Igualmente a profesionales de alta cualificación o a extranjeros que se desplacen a España en el marco de una relación laboral, profesional o por motivos de formación profesional.

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Sobre el autor

Ing. Fernando Sánchez Checa

Director Ejecutivo.

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